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El aporte de Arda Turan en el FC Barcelona

Listo, está hecho. Acordado, oficializado y presentado: Arda Turan, el una vez volante ofensivo turco del Atlético de Madrid, es ahora jugador del FC Barcelona.

Gonzalo Arroyo Moreno/Getty Images

Entre sentimientos de alegría, tristeza y dudas –que algunos las tienen-, el otrora número ‘10’ de los colchoneros se enfundó los colores del equipo catalán y a partir del 1ero de Enero, cuando la sanción del Barcelona se termina, hará de las suyas en el Camp Nou. Las negociaciones fueron rápidas y sin muchas trabas –una rareza para los estándares de una sociedad futbolística que parece cada vez más encaprichada con extender las negociaciones hasta la saciedad y el hastío de ambas partes, incluyendo al jugador.

Como dije anteriormente, las reacciones a esta noticia fueron variadas: la gran mayoría de los hinchas del Barcelona se mostraron emocionados al conseguir a uno de los individuos más talentosos de uno de los equipos más competitivos de los últimos años; otros, hinchas del Atlético en su mayoría, mostraron tristeza al ver cómo se iba del Calderón uno de sus mayores íconos en los últimos tiempos a un equipo en el que probablemente será suplente (a priori, ése parece ser el caso); y finalmente yacen las dudas de algunos sectores culés que dudan del aporte de un jugador cercano a la treintena y que pareciera que no van a entrar de una al sistema de Luis Enrique Martínez, principal valedor de esta contratación. Pero, ¿qué trae exactamente el turco al campeón de Europa?

Buena pregunta, y buen razonamiento el de usted, querido lector, al interpretar un título tan críptico como el de este artículo. Indiferentemente de las opiniones que se expresen, hay que dejar algo en claro antes de comenzar con el análisis: Arda al Barcelona tiene todo el sentido del mundo. Y a continuación les explicaré por qué.

Nuestro protagonista turco se hizo un nombre en las filas del Atlético de Madrid y en toda Europa por su técnica depurada, creatividad incendiaria y una capacidad para desmarcarse en las situaciones más desalentadoras. Es un jugador que controla los ritmos del partido, que busca asistir a los atacantes y con la capacidad de organizar el juego del equipo con su sapiencia futbolística. Es, para todos los efectos, el prototipo del típico enganche inmerso con algunas de las idiosincrasias del fútbol moderno y eso se debe a sus pasantías con Simeone en el Calderón; el turco es capaz de marcar a su hombre con insistencia y aunque no es su mayor fuerte, lo hacen con propósito.

Habiendo dicho eso, se puede razonar que el Barcelona –y Luis Enrique, para ser más preciso- no lo ha fichado para que recupere balones; lo contrata porque luego de la retirada de Xavi al fútbol de Qatar, los azulgranas requieren de un poco más de creatividad y profundidad en el mediocampo. Sin el mítico ‘6’ en el plantel, la responsabilidad de creación de juego del equipo recaía en los hombros de un Iniesta que no se está haciendo más joven y un Rakitic que aún está algo corto del liderazgo en el mediocampo –aunque eso no evita que sea un jugador fenomenal-; se necesitaba a un jugador que pudiera aportar juego y que tuviera experiencia en el más alto nivel –Arda Turan es exactamente eso.

A pesar de tener 28 años, el gemelo perdido de Leonidas ha encontrado su plenitud de juego en los últimos años y el Barcelona lo ha fichado en probablemente el mejor momento de su carrera; en el momento en que el juego ofensivo del Atlético más se basaba en Koke y su persona, el los azulgranas se aseguraron un activo capacitado para ser titular y que además de eso, cuenta con la versatilidad de jugar en el centro del mediocampo, al igual que tirado a las bandas (preferiblemente a la izquierda, de manera similar a Iniesta).

Arda Turan en el Barcelona tiene todo el sentido del mundo en este momento en la historia de ambas partes: el club necesita de una fuerza creativa capaz de jugar tanto en el centro como por la banda y Arda requiere estar en un club donde la exigencia física no sea tan extenuante como era en el Atlético. Es uno de esos momentos donde todo parece encajar.

Pero no crean que todo es color de rosa, ¿eh? El Barcelona sólo está consiguiendo una solución temporal al fichar a un jugador que ya está cerca de cumplir 29 años y que va a pasar los próximos seis meses sin actividad, comprometiendo seriamente su aporte en su primer año; y no todos los casos de adaptación van a ser como el de Luis Suárez que luego de dos meses ya parecía que era parte del engranaje del equipo desde hace años. Hay rumores de una posible cesión de seis meses para el turco y que así no pierda ritmo de juego; no es un prospecto para nada descabellado –al contrario, es una decisión consciente y que sirve para aprovechar al máximo su nuevo activo.

Es, junto con Aleix Vidal, una jugada arriesgada de los catalanes que puede generar dividendos o puede socavar sus posibilidades de éxito en esta primera temporada porque, contrario a lo que digan, la primera parte del año futbolístico es tan importante como la segunda.

Para Arda Turan, es una prueba en un ambiente diferente donde no poseerá las libertades que se ostentan al ser el principal foco de juego y donde deberá acoplarse para ser parte de un sistema que, en muchos matices y conceptualizaciones, es la antítesis de lo que pregona el Cholo en el Atlético, por lo que hay que esperar a ver si el turco, en su nuevo equipo, puede ser capaz de sobrellevar la adaptación de manera positiva –como cualquier jugador que va a un nuevo equipo, hombre.

El aporte de nuestro protagonista en el campeón europeo radicará en ser un elemento en el sector de creación y ser una variante en un equipo que todos los años es candidato a todo y requiere de alternativas; que nadie espere que juegue de titular por la banda en el 4-3-3 de Luis Enrique con Messi, Neymar y Suárez arriba. Al contrario, deberán esperar la predominancia de sus aportes en el centro del campo rotando con Rakitic e Iniesta, con el partido esporádico tirado por la izquierda –pero eso no sucederá muy seguido, a mi criterio.

Su fichaje no dista mucho del de Rakitic hace un año: viene a ser un actor secundario y a complementar una parte del sistema que requiere ser refrescada, en lugar de alterar en demasía el engranaje. Pero que no teman los hinchas culés: Arda tiene magia, talento y, más importante, encaja con la filosofía de juego del club. Ideológicamente hablando, es una gran contratación. ¿A largo plazo? Mmmm…